La Platería Española.

Comenzaremos diciendo, que las piezas de plata siempre se marcan, aunque estas marcas no siempre hacen alusión al autor de la obra. Esta marca es obligatoria, ya que así se asegura que el platero que ha confeccionado el objeto, ha seguido las pautas establecidas por la legislación. A su vez, antiguamente, esta marca garantizaba que la pieza era auténtica, por lo que el comercio con ella era legal. Se creó un cuerpo de funcionarios que se encargó de verificar la autenticidad de la pieza. Todo esto estaba regulado por la Real Junta de Comercio y Moneda, que además estableció otras normas, diferentes a las ordenanzas de los plateros.

001 Plateria martinez

Por medio de un punzón se deja la marca plasmada en una pieza de plata, este punzón lleva letras, números o símbolos en negativo, por lo que al estamparlo, pueden leerse. Se estampa por medio de un golpe seco con un martillo. Gracias a estas marcas, podemos datar una pieza, si bien, no de forma exacta, sí de manera aproximada.

Conocemos marcas en España desde el siglo XIV, se trata de una marca de localidad de la Corona de Aragón; aunque en aquella época no se marcaban todas las piezas. Las marcas han evolucionado a lo largo de los siglos, también influyen la zona geográfica donde se han hecho, las variaciones de letras, pueden cambiar los tamaños de los símbolos, o que una ciudad cambie de marca… ya que cada platero, y también cada marcador, se realizaba un punzón diferente al de su antecesor o también podían tener varios punzones.

A veces una pieza no se marcaba; bien por la falta de marcadores cerca de la localidad dónde se hacía, por miedo a que se encontrara alguna falta o bien por no pagar la prueba de ensayo que llevaba a cabo el marcador; esto no quiere decir que la pieza sea mala. Estaremos ante una pieza falsa, cuando ésta se haya marcado reproduciendo los sistemas tradicionales, pero no coinciden con ninguna marca antigua.

Dentro de las marcas podemos distinguir diferente tipologías:

artífice– ésta si que corresponde con el autor, con anterioridad se había registrado la marca o marcas, ya que algunos usaron más de una, en la corporación de plateros. La Congregación de San Eloy, guardaba todas las planchas de plomo de los plateros. En la Corona de Castilla se remontan al siglo XV, mientras que en la Corona de Aragón y Navarra, su uso no será habitual hasta el siglo XVIII. Lo normal es que sean nominativas, apareciendo el nombre o el apellido, desde el siglo XVIII pueden aparecer los dos juntos. Aunque también se han encontrado simbólicas, aludiendo casi siempre al apellido, lo que fue más generalizado en los plateros barceloneses.

localidad– esta marca la pone el marcador cuando hace la prueba de ensayo, alude a la localidad donde el marcador ejerce su empleo, que no es necesariamente la misma que donde fue realizada la pieza. Como hemos mencionado antes, estas marcas se dan por primera vez en Aragón el en siglo XIV, en la Corona de Castilla y Navarra se emplearán un siglo después aunque las disposiciones ya existieran desde el XIV.

001 Contrastes de Madrid

Contraste de Madrid (XVII)

Este tipo de marca puede ser de tres tipos:

            La nominal que lleva el nombre de la localidad, en latín en las primeras piezas y en lengua vulgar más tarde.

            La heráldica, que reproduce el escudo o las armas de la ciudad. Más frecuentes en el siglo XVIII en localidades gallegas, andaluzas y castellanas.

            La marca mixta, es decir, aquella en la que vemos el escudo arriba y abajo el nombre de la ciudad.

Es raro, aunque se han dado casos, que haya localidades que lleven dos marcas, por ejemplo: Madrid fue Villa y Corte y hasta 1765 no se unificó en la misma oficina. Lo normal en estos casos es que se alternaran las marcas.

La decisión de que se estableciera un marcador en una localidad era tomada por el Ayuntamiento, que tenía en cuenta la producción existente, la población y la riqueza de la localidad. Otro factor a tener en cuenta era si la ciudad era sede episcopal o no, ya que la existencia de una catedral en una ciudad, iba ligada a la elevada producción de utensilios de plata que se demandaban. Las marcas de localidad iban ligadas a las cronológicas, que se ponían debajo.

contrastes y punzones

cronológicas– son las últimas en aparecer en la platería española, datan del siglo XVII, aunque en Zaragoza hay una pieza de finales del XVI con esta marca. Su uso generalizado será en el XVIII, y son siempre números, como hemos mencionado ya, van ligadas en el mismo punzón que las marcas de localidad o con las del marcador. Cuando van con la localidad van debajo, y su colocación con la marca del marcador dependerá de la cifra: con una cifra va a bajo, con tres arriba y con dos o cuatro puede ir arriba o abajo.

Suelen ir dentro de un cartucho rectangular, hay tres tipos de marcas según su frecuencia cronológica:

  • Anuales– el marcador cambiaba de punzón todos los años, así que se nos indica el año exacto en el que se ha realizado la pieza.
  • Periódicas– no son anuales, ya que el marcador cambia de marcador con un intervalo superior al año.   
  • Fijas– el marcador no cambia de punzón a lo largo de su vida laboral.

marcador– es la marca que emplea la persona que verifica la ley de la Plata, pueden ser personales, así que a veces no se distingue si es la marca del platero o del marcador; antiguamente se asociaba a la localidad, pero lo normal es que haya una marca cronológica, cosa que no ocurre en el caso de los artífices.

Este tipo de marcas empezaron a usarse en el siglo XV en los territorios de la Corona de Castilla, y hasta el XVIII no aparecerán en la Corona de Aragón; anteriormente se ha mencionado el caso excepcional de Madrid, donde hubo dos marcadores simultáneos hasta 1765.

Otro tipo de marcas, fueron las marcas de ley, que no eran necesarias y el remarcaje, a veces, una pieza ya marcada, pasa por un segundo examen, cuando un nuevo propietario quiere asegurarse que el objeto cumple la ley.

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Marca de Montejo Orfebres (1930) y Plata de Ley (915kilates de 1930-80)

-MARCADORES-

SIGLO XVI:

  • Diego de Olmedo (Segovia).
  • Diego Muñoz  (marcador 1546-1574).
  • Bautista, (Sevilla).

SIGLO XVII:

  • Pedro Miguel (Villa, Madrid) Nombre y apellido generalmente abreviados.
  • Pedro Garrido (Valladolid).

SIGLO XVIII:

  • García Díez (Sevilla) Marca con apellido.
  • Nicolás de Cárdenas (Sevilla). Usaba un animalito (cerdo, jabalí o lobo).
  • Juan de Luque y Leiva (marcador cordobés).
  • Juan Muñoz (Villa) Variable no anual (marca periódica con cifras enteras).
  • Mateo Martínez Moreno (Córdoba. 1780-1804). Apellidos abreviados.
  • Diego Lezana (Toledo).

SIGLO XIX:

  • Rudesindo Xea (mitad XIX). Símbolos.
  • Diego de Vega y Torres (Córdoba. 1804-1828). Variación anual.
  • Garrido (Vitoria). Utiliza marcas de variación anual.
  • Miguel María Palomino (Sevilla) Variables no anuales.
  • Patricio Castán (Zaragoza).
  • Rovira (Barcelona, finales del siglo XIX)

Sin marca cronológica:

  • Juan López de Sopuertas.
  • Dávila (también artífice).
  • Abreviatura de Bernardo Melcón (padre de Eugenio).
  • Eugenio Melcón (marcador de Corte).

-PLATEROS-

SIGLO XVI:

            Corona de Castilla: en Burgos está Juan de Horna; en Valladolid la familia Arfe: Enrique, su hijo Antonio y su nieto Francisco; en Cuenca Francisco Becerril; en Alcalá de Henares: Juan Faraz e hijos: Juan Francisco y Antonio Faraz, Gaspar de Guzmán y Juan Rodríguez de Babia (oriundo de Toledo); en Madrid Francisco Álvarez, en Toledo: Marcos Hernández, Diego De Valdivieso y Francisco Merino; en Burgo de Osma: Lesmes Fernández del Moral; en Córdoba Bernardino, el Milanés, que marcaba sus piezas con BER y Juan Ruiz, el Vandalino y en Sevilla encontraremos a Francisco Alfaro y Hernando de Ballesteros el Viejo e hijo: Hernando de Ballesteros el Mozo.

            Corona de Aragón: en Zaragoza están Pedro Lamaison y Jerónimo de la Mata; en Barcelona Pere Joan Poch, Antoni Maltes, Felipe Ros y Guillem Bompar y Aloy Camanyes en Valencia.

            Reino de Navarra: Pedro del Mercado y Juan de Ochovi en Pamplona y José Velázquez Medrano, en Pamplona y Tarazona.

SIGLO XVII:

            Madrid: García de Sahagún, platero y marcador de la Corte, Gaspar de Ledesma, Diego de Zabalza, Cristóbal de Pancorbo, Onofre de Espinosa, Pedro de Buitrago, Luis de Zabalza, Rafael González, Damián Zurreño y Juan de Orea, platero y marcador de la Corte desde 1677.

            Toledo: Francisco Merino y Antonio Pérez de Montalto, platero de la Catedral y contraste de la ciudad desde 1654.

            Valladolid: Andrés de Campos Guevara y Pedro Garrido, que fue platero y contraste de la ciudad.

            Salamanca: Juan de Figueroa.

            Aragón: Miguel Cubells y Fermín Garro en Zaragoza y Bonaventura Fornaguera y Francesc Vía en Barcelona.

            Andalucía: Juan Laureano de Pina.

SIGLO XVIII:

Madrid: Pablo Serrano, Manuel de Medrano, José Martínez Caro, Riba Palacios, los hermanos José y Baltasar de Salazar, Sebastián Peti, Francisco del Hoyo Manrique, Juan de San Faurí, José de Alarcón, Miguel Antonio de Lizasoaín, Blas Correa, Diego de Castro, Antonio Magro, Manuel Antonio Rodríguez, Antonio López Palomino y Manuel Timoteo de Vargas Machuca.

Castilla: Juan Antonio Domínguez, Manuel de Vargas Machuca, Manuel García Reina y Manuel Ximénez, todos en Toledo.

León: en Valladolid citaremos a Juan Álvarez Cartabio y Gregorio Izquierdo;  en Salamanca, Manuel García Crespo; en Burgos, Juan Rodríguez de Castro y en Segovia Ignacio Álvarez Arintero.

Galicia: las familias Piedra y Pecul.

Navarra: los Yábar y los Lenzanos.

Corona de Aragón: en Zaragoza destaca José Godó, los Garros y Domingo; en Barcelona citaremos a Joan Matons, Joan Braver, Pere Llopart, Francesc Pintó, Josep Martí y Josep Rovira; en Valencia están Gaspar Lleó, Estanislao Martínez y Bernardo Quinzá y en Murcia sobresale Carlos Zayadatti.

Andalucía: en Sevilla encontramos a José Caballero, Manuel Guerrero, Ignacio Thamaral, Tomás Sánchez, José Alexandre y Vicente Gargallo; en Córdoba: Bernabé García de los Reyes, Damián de Castro y Antonio de Santa Cruz son artífices fundamentales. Otros centros andaluces son: Jaén: los Guzmanes; Málaga: José Peralta; Jerez: Francisco Montenegro y en Cádiz: Marcos Espinosa de los Monteros.

SIGLO XIX:

            Madrid: José Ignacio Macazaga, Celestino Espinosa, Pablo Cabrero, José Ramírez de Arellano, José Larreur, Joaquín Manrique, Lucas Toro, Nicolás Chameroi, Vicente Perate, Luis Pecul, Ignacio Griñón, Juan Sellán y Francisco Moratilla.

            Barcelona: Joan Altet, Agustí Ortell, los hijos de Ramón Carreras, Francesc d’Assis Carreras y Francesc Isaura.

            En otros centros destacaron: en Toledo Claudio Vegué, en Santander a Valentín Gutiérrez Guerra, en Logroño Baltasar de San Román y en Santiago Ricardo Martínez Costoya.

A continuación podreis ver las marcas y contrastes de alguno de estos plateros.

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Acerca de peritoantiques

En Perito Antiques nos gusta tratar las Antigüedades con el respeto que se merecen, como parte de nuestra Historia.
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